Una de las intervenciones "estrella" y una de las que puede dar más satisfacciones a la paciente, porque va a durar toda la vida.
La nariz forma parte de un conjunto simétrico que es la cara y por ello debe ser estudiada en relación con la frente, pómulos, mentón y las proporciones personales.
La rinoplastia es una intervención estética que permite cambiar el tamaño o la forma de la nariz, moldeándola como se desee.
Tres son las principales problemáticas que inducen a una persona a operarse: nariz grande, con mucho hueso o que sea bulbosa -por un exceso de volumen en los cartílagos de las alas de la nariz-. Todos ellos son rasgos altamente definitorios de la nariz caucásica, propia de las poblaciones mediterráneas y fruto de la fusión de culturas que ha vivido nuestro país (fenicios, romanos, árabes, judíos...). A estas razones, se suman también el envejecimiento, ya que a consecuencia de la disminución del maxilar, parece que aumenta el tamaño de la nariz, y los traumatismos, que pueden causar también problemas respiratorios.
El esqueleto de la nariz se compone de hueso, en el tercio superior, y de cartílagos en los dos tercios inferiores El problema de la jibosidad (protuberancia) se produce en el hueso mientras que el de punta fea se localiza en el cartílago; las desviaciones, por su parte, tanto en hueso, cartílago como tabique. Por ello, dependiendo del problema se realizará la operación.
Intervención
Normalmente, la rinoplastia se efectúa de forma endonasal -a través de las fosas nasales, con pequeñas incisiones interiores- para no dejar ninguna cicatriz, aunque en los últimos lustros ha surgido una técnica, iniciada sobre todo en la intervención de narices muy deformes, consistente en realizar unas incisiones externas, levantar la piel y operar.
En un elevado porcentaje es necesario fracturar para estrechar los huesos nasales. En otros casos, cuando sólo se trata de modificar la punta, basta con efectuar las correcciones en los cartílagos. Por lo que respecta al tabique, aunque interviene menos en la forma de la nariz de lo que generalmente se piensa, también suele operarse para mejorar la función respiratoria.
No existe un límite de edad, aunque no es recomendable realizar esta intervención antes de la adolescencia y sí mejor hacerlo joven, antes de que la paciente entre en su vida social definitiva.
Anestesia
General, lo que requiere normalmente un par de días de hospitalización.
Duración
Entre los 45 y los 90 minutos.
Postoperatorio
Aunque es una intervención indolora, en las primeras 48 horas existen las molestias derivadas de la necesidad de respirar por la boca, debido al taponamiento que se aplica en las fosas nasales durante este tiempo. A los 5 ó 6 días se debe acudir a la consulta "para limpiar" la nariz por dentro. La escayola se mantiene durante unos 12 días, tiempo que suelen durar también los cardenales (equimosis) resultantes de la intervención.
Precio
Existe un amplio abanico, entre las 300.000 y las 500.000 ptas., dependiendo de la complejidad de la operación o de las intervenciones complementarias.
Armonía total
Puesto que uno de los objetivos de la rinoplastia es conseguir o mejorar la armonía facial, el cirujano debe desaconsejar la intervención si, por ejemplo, la nariz es la más adecuada a las proporciones del rostro o cuando el problema es de difícil arreglo. En otros casos, para obtener unos resultados más brillantes, se puede realizar también una perfiloplastia, una operación complementaria consistente generalmente en aumentar o reducir el mentón; o dar más relieve a los pómulos. En otros casos, para un rejuvenecimiento facial, se aconseja antes de hacer un lifting, una operación de nariz, ya que a veces basta con esto para eliminar la expresión de dureza del rostro y la agresividad que se va adquiriendo con el deterioro por envejecimiento.
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